lunes, 15 de octubre de 2012

¿Por qué nos estresamos? y ¿Cuánto nos afecta?


Cuando nos encontramos a lo largo de nuestra vida ante situaciones que nos provocan estados de ánimos negativos como: depresión, ansiedad, estrés, angustia, tristeza; resulta muy positivo saber y entender, cómo y cuanto está afectando al buen funcionamiento de nuestro cuerpo. Una vez que estamos concientes del daño físico que nos provocan estos estados de ánimos prolongados en el tiempo, estamos en condiciones de buscar una solución.


Hoy en día, debido al momento histórico que nos ha tocado vivir a nivel mundial y en nuestra sociedad, estamos todos (en diferente proporción) sometidos a una infinidad de problemas de tipo económico, de trabajo, de familia, emocionales  que son interpretados por nuestro cerebro como amenazas, provocando tensión e incertidumbre y en consecuencia activando permanentemente el mecanismo de defensa natural del cuerpo que mal gestionado puede llevarnos a la autodestrucción. Se dice en esos momentos que estamos ante la aparición del famoso Estrés.

definición de Estrés.

Según Wikipedia el Estrés (del inglés stress, “tensión”) es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada.

A mí, particularmente me gusta más, el concepto dado por el doctor Mario Alonso Puig, eminente médico catalán, especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo y excelente conferenciante sobre temas como: Inteligencia Emocional, Gestión del Estrés, Liderazgo y Creatividad.

Según este, el estrés es un proceso donde actúan dos mecanismos:
·      El mecanismo de supervivencia.
·      El mecanismo de adaptación.

El mecanismo de supervivencia se activa cuando la persona se encuentra en una situación que representa una amenaza física para él, como por ejemplo: ante la presencia de un animal que le produce miedo, cuando cruzamos la calle y de momento vemos que nos viene un coche encima y nos quedamos bloqueados, etc. En este proceso interviene la amígdala que son núcleos de neuronas localizados en la parte más profunda del cerebro y es la encargada de gestionar este problema.

Este mecanismo ofrece solo tres posibilidades:
·      Ataque.
·      Huída
·      Bloqueo.

Lo veremos más claro a través de un ejemplo: cuando estamos ante la presencia de un animal salvaje solo tenemos la opción de huída pues es la que nos garantiza la supervivencia, el cerebro en ese momento activa la amígdala y el cuerpo entra en una situación de emergencia donde el flujo sanguíneo se reconduce hacía los músculos, disminuyendo el riego en otros sistemas como el digestivo, de defensa, sexual pues no son necesarios para salvar la vida en ese momento.

Este mecanismo natural de alarma del cuerpo humano es normal si se activa de vez en cuando. El problema radica en la activación permanente de dicho mecanismo que es lo  que está sucediendo actualmente, se activa debido a creencias mentales que mantenidas en el tiempo producen una serie de perjuicios al cuerpo.

Consecuencias negativas producto de la activación constante de la amígdala.

·      El corazón trabaja cinco veces más, de forma constante y mantenida trayendo como consecuencia al paso del tiempo, problemas cardíacos como las arritmias, etc.
·      Problemas digestivos (Colon Irritable) ya que el tubo digestivo, bajo ese estado de alerta no le llega de forma habitual la cantidad de sangre necesaria para garantizar una digestión completa, es decir más lenta, provocando que la comida se descomponga por permanecer mas tiempo en él, la fermentación trae consigo gases que algunos salen al exterior (reflujo gástrico) y otros pasan al intestino grueso trayendo los problemas típicos del colon irritable.
·      Afectan el sueño produciendo insomnio. Si dormimos mal nos levantamos con un nivel de ansiedad elevado.
·      Producción de tensión muscular que pueden provocar por ejemplo: dolores de espalda.
·      Altera el sistema de defensa del cuerpo, al detectar la amígdala que no estamos siendo atacados por virus, bacterias, tumores. Padecemos de más infecciones, nos resfriamos con más frecuencia, etc. Se ha demostrado a través de estudios, que un minuto entreteniendo un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario delicado durante 6 horas.
·      Afecta la fertilidad, el desarrollo hormonal.
·      Afecta la genética.
·      Produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento cerebral y en la constelación hormonal, por ejemplo: lesionando neuronas de la memoria y del aprendizaje, afectando la capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas.

 Mecanismo de adaptación.

Es el mecanismo que debemos tener activado ante la presencia de alguna dificultad de orden social o intelectual y se caracteriza porque la sangre no va a la amígdala sino a los lóbulos prefrontales del cerebro que es la zona donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar problemas y tomar decisiones y está fuertemente influenciado por el sistema límbico, es decir emocional siendo también la zona del cerebro que inhibe la agresión.

Cuando se activa este mecanismo se produce:
·      Un aumento de la atención,
·      Ayuda a ver las cosas con perspectivas,
·      Aumenta la capacidad de aprender y de tomar decisiones.

¿Por qué el ser humano moderno tiene de forma habitual activado su mecanismo de supervivencia si no le ayuda a adaptarse y encima le produce desgaste a nivel célular?

Esto sucede debido a que generamos interpretaciones de amenaza que son creaciones mentales como por ejemplo: estoy sin trabajo, no sirvo para nada, no tengo amigos, no me comprenden, etc y respondemos como si fueran peligros de amenazas físicas.

Motivos por los cuales activamos el mecanismo de supervivencia y no el de adaptación.

·      El manejo de la atención: El ser humano tiene la característica de interpretar como algo real aquello donde préstamos más atención. No debemos darle riendas sueltas a esos pensamientos que nos están alterando, provocando desánimo, ira o preocupación, y que hacen que nuestras decisiones partan desde un punto de vista inadecuado. Pongamos nuestra atención en aquellas cosas que nos produzcan situaciones positivas y enriquecedoras y apartémonos de todo aquello que pone en marcha el mecanismo de supervivencia.
·      Las expectativas que tenemos de nosotros mismos y de los demás tiene la capacidad de activar o desactivar los mecanismos de supervivencia. Debemos partir del hecho que en este mundo no existe ningún ser humano perfecto, todos tenemos nuestras virtudes y nuestros defectos, tomemos nuestras cualidades positivas como fuerza de empuje en la lucha diaria, pensemos que somos capaces de lograr lo que nos propongamos, siempre y cuando sean metas asumibles por nosotros. Fortalezcamos nuestra autoestima y aumentemos la confianza en uno mismo.
·      Forma en la que nos hablamos a nosotros mismos: La palabra es una forma de energía vital que tiene la capacidad de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos ya sea para bien o para mal, palabras tales como: no tengo salida a este problema, si tiene salida yo no la puedo encontrar; nos provocan daños físicos.  
·      Gestión del error: Se trata de cómo reaccionamos ante nuestros errores y los ajenos, si somos duros con nosotros mismos y/o con los demás activaremos mecanismos de supervivencia. Debemos de ver el error como un fenómeno natural en el proceso de aprendizaje.

Al respecto cito palabras textuales del doctor Mario Alonso Puig que nos dá idea de lo cuidadoso que debemos ser con nuestro mundo emocional y el de los demás: OJO, porque somos muy duros con nosotros mismos, porque las heridas que nos hacemos en el corazón y las heridas que facilitamos que otros se hagan, cuesta mucho esfuerzo y mucho trabajo reparar, hace falta mucho tiempo y mucho compromiso para sanar heridas en el mundo emocional. Seamos cuidadosos, gentiles, amables en la forma de hablarnos a nosotros mismos y a los demás.  










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